miércoles, 21 de octubre de 2009

Festival de Lectura y Expresión

La Carrera Profesional de Educación organiza el festival de lectura

y expresión en las categorías de:



Declamación / lectura de poemas,

Cuentacuentos,

Oratoria,

Ensayo corto,

Argumentación


22 de octubre de 2009

Ciudad Universitaria Tamburco, UNAMBA




sábado, 17 de octubre de 2009

Ahora

Algo de mis noches de insomnio

Necesito hacer un largo viaje en el que destino sea incierto, novedoso, vivo y fulgurante

necesito ir de este lado hacia alla para contar las estrellas que faltan en este lado

ir desde abajo hacia arriba buscando un sorbo de aire puro, cristalino, limpio, viviente

un hálito de vida, un fulgur de una cometa, una llamarada de pasion

buscar el oasis, la nada, el punto de encuentro de dos mundos

de dos penas, de dos dolores, de dos ideas

buscar la vida en la vida, la muerte en la muerte

buscar el ayer en el porvenir,

buscar los ojos en la nariz,

la frente en las orejas

buscar en fin

seguir en esta busqueda de algo

que apenas sea hallado se sabrá

-&-

La vida corre deprisa a mi lado,

corre sin pensar, sin sentir a veces

corre, casi vuela,

pero pasa y casi no la siento

pasa a veces sin pasar,

pasa sin detenerse, sin saber

que sigo aquí, que sigo inerte en este espacio

que sigo mirando el horizonte

para atisbar una silueta

un movimiento

sigo así

-&-

Otra vez volveré a ser el errante trovador

dice la canción

ahora que es medianoche, perdon, casi las dos

de la mañana y no tengo sueño que ofrecer a mi cuerpo cansado

ahora que se insinua la mañana y yo apenas he vivido este dia

ahora que canta un gallo y he pasado de la tarde a este momento

sin sentir, o con tanto sentimiento encogido en mi ser

que apenas me permite mirar la vida…

“Al ver que inútilmente te envío mis palabras,

llorando mi guitarra”…..

solitario, me muero…

languidece mi espíritu así…

de a pocos, de a sorbos de vida

de a quejidos de angustia,

de ayes, de suspiros

para atrapar el aire que se va y no quiere volver

BANDO EXPEDIDO POR MICAELA. DICIEMBRE 13, 1780

La señora doña Micaela Bastidas, mujer legítima del señor gobernador Don José Gabriel de Tupa Amaro, haciendo, sus veces, mando que se Publique a voz de pregón, para que toda la gente, así españoles como Indios, obedezcan y tengan por coronel a don José Mamani y por Capitán a don Simón Aymi Tupa, sujetándose a las disposiciones Que ellos ordenaren, bajo de la pena que los que fueren inobedientes, Desleales y andaren con controversias serán castigados severamente, Según el mérito que diesen. Y a los que desertaren, así del común de Mis indios como de españoles, se les impondrá la pena que les corresponda Como a tales desertores.

Asimismo se les advierte a dicho común de mis indios y españoles, no Hagan daño ni perjuicios al menor, así en los ganados, casas, y chacras de los Vecinos por donde transitaren, por ser muy perjudicial. Y a los que reconocieren Ser criollos los atraigan y llamen a nuestra banda, sin hacerles perjuicio alguno, Porque no vamos a hacer daños a los paisanos, sino tan solo a quitar los abusos De repartimientos y demás pechos y cargas que teníamos y nos amenazaban por Los corregidores y europeos. Que nuestra santa fe se guarde con el mayor acatamiento y veneración, la que Hemos de llevar adelante y, si posible fuere morir por ella, respetando el mismo Modo con toda distinción a los ministros de Jesucristo, que son los señores Sacerdotes, para que Dios nos ayude en nuestros cristianos fines. Y en señal De verdaderos y buenos cristianos, cargaran la insignia de la santísima cruz en sus monteras y sombreros. Todo lo que se guardara y cumplirán sin faltar en lo menor. Y al que contraviniere, se le castigará en público cadalso sin que les valga excusa ni pretexto. Ya para que ninguno alegue a noticias de todos, mando que después de publicado este bando se fije en la puerta de esta mi casa de Tungasuca y el que lo quitare tiene pena de la vida.

Dado en dicho pueblo de Tungasuca a 13 de dic de 1780

Doña Micaela Bastidas

lunes, 31 de agosto de 2009

Eduardo Galeano

18 de mayo de 1780

En esta guerra, que ha hecho crujir la tierra con dolores de parto, Micaela Bastidas no ha tenido descanso ni consuelo. Esta mujer de cuello de pájaro recorría las comarcas haciendo más gente y enviaba al frente nuevas huestes y escasos fusiles, el largavistas que alguien había pedido, hojas de coca y choclos maduros. Galopaban los caballos, incesantes, llevando y trayendo a través de la serranía sus órdenes, salvoconductos, informes y cartas. Numerosos mensajes envió a Túpac Amaru urgiéndolo a lanzar sus tropas sobre el Cuzco de una buena vez, antes de que los españoles fortalecieran las defensas y se dispersaran, desalentados, los rebeldes. Chepe, escribía, Chepe, mi muy querido: Bastantes advertencias te dí...
Tirada de la cola de un caballo, entra Micaela en la Plaza Mayor del Cuzco, que los indios llaman Plaza de los Llantos. Ella viene dentro de una bolsa de cuero, de esas que cargan yerba del Paraguay. Los caballos arrastran también, rumbo al cadalso, a Túpac Amaru y a Hipólito, el hijo de ambos. Otro hijo, Fernando, mira.
El niño quiere volver la cabeza, pero los soldados le obligan a mirar. Fernando ve cómo el verdugo arranca la lengua de su hermano Hipólito y lo empuja desde la escalera de la horca. El verdugo cuelga también a dos de los tíos de Fernando y después al esclavo Antonio Oblitas, que había pintado el retrato de Túpac Amaru, y a golpes de hacha lo corta en pedazos; y Fernando ve. Con cadenas en las manos y grillos en los pies, entre dos soldados que le obligan a mirar, Fernando ve al verdugo aplicando garrote vil a Tomasa Condemaita, cacica de Acos, cuyo batallón de mujeres ha propinado tremenda paliza al ejército español. Entonces sube al tablado Micaela Bastidas y Fernando ve menos. Se le nublan los ojos mientras el verdugo busca la lengua de Micaela, y una cortina de lágrimas tapa los ojos del niño cuando sientan a su madre para culminar el suplicio: el torno no consigue ahogar el fino cuello y es preciso que echándole lazos al pescuezo, tirando de una y otra parte y dándole patadas en el estómago y pechos, la acaben de matar.
Ya no ve nada, ya no oye nada Fernando, el que hace nueve años nació de Micaela. No ve que ahora traen a su padre, a Túpac Amaru, y lo atan a las cinchas de cuatro caballos, de pies y de manos, cara al cielo. Los jinetes clavan las espuelas hacia los cuatro puntos cardinales, pero Túpac Amaru no se parte. Lo tienen en el aire, parece una araña; las espuelas desgarran los vientres de los caballos, que se alzan en dos patas y embisten con todas sus fuerzas, pero Túpac Amaru no se parte.
Es tiempo de larga sequía en el valle del Cuzco. Al mediodía en punto, mientras pujan los caballos y Túpac Amaru no se parte, una violenta catarata se descarga de golpe desde el cielo: cae la lluvia a garrotazos, como si Dios o el Sol o alguien hubiera decidido que este momento bien vale una lluvia de ésas que dejan ciego al mundo.

Eduardo Galeano

La ejecución

La ejecución  de Micaela

Micaela aparece dentro de una bolsa de cuero,  arrastrada por un caballo.

VERDUGO.          ¡Arre caballo !

MICAELA           (Voy a morir y no me asusta)

Micaela sube al cadalso. Su hijo Fernando es obligado a mirar.

VERDUGO           ¡Mira! Así mueren los que traicionan al rey!

FERNANDO        ¡mamita!

SUBE HIPOLITO.

HIPOLITO           ¡Padre! ¡Madre!  ¡!

El VERDUGO LE COLOCA LA HORCA. LE ARRANCA LA LENGUA CON UNA TENAZA.  Y LO EMPUJA DESDE LA ESCALERA DE LA HORCA.

MICAELA           ¡hijo de mis entrañas! ¡hijoooooooo!

Verdugo           Calla, mujer

Cuelgan a Antonio Bastidas y  andres tupac amaru

Micaela           ¡hermanooos! 

cuelgan a  antonio oblitas.

antonio            ¡volveré a pintar a mi padre tupac! ¡Kausachun taytanchis Túpac Amaru!

LO CORTAN con un hacha EN PEDAZOS

MICAELA           ¡hermanito!

aparece tomasa

Tomasa             ¡no llores hermana! ¡te esperare !

MICAELA           ¡hermanita! 

la aplican el garrote a tomasa.

fernando        ¡tiitaaaaaaaa!

sube al tablado micaela. el verdugo le busca la lengua para cortasela.

micaela           ¡jamás me cortareis la lengua! ¡jamas! ¡nuestra muerte será fecunda! ¡vendrán otros!

VERDUGO           ¡Abre la boca, mujer! 

la boca de micaela sangra, la golpean más. cansados, desisten. le aplican el garrote

micaela           ¡viva Tupac amaru!  ¡viva nuestra patria!

VERDUGO           ¡cierra la boca, mujer! 

Micaela se ahoga con la sangre de su boca. El garrote apenas le aprisiona el cuello dolorosamente. Pero sigue viva.

tupac                 ¡aaah! ¡!malditos!             

arreche hace una señal. los verdugos. le echan un lazo al cuello de micaela.  la zarandean y dan puntapies en el pecho y en el estomago. despues de un rato se hace silencio .ya no se oye la voz de micaela. la abandonan. se apagan las luces.

aparece un angel con una bandera peruana y tapa el cuerpo de micaela. musica de fondo tenue.  micaela  se levanta.

 

micaela            ¡Viva Mi Pueblo! ¡Vendran Otros Tiempos! ¡Vendran Otras Gentes! ¡No Podran Contra Nosotros! ¡Lucharemos Una Y Otra Vez! ¡Lucharemos Por Nuestra Libertad! ¡Lucharemos Por Nuestra Patria!


(Adaptado de la presentación de los estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de la UNAMBA )


 

Himno a Micaela Bastidas

LETRA Y MÚSICA DE JOSÉ M. HUERTA C.

 

CORO

 

¡Fuerza de honor y de fe!

Por la Patria, ¡Adelante a luchar!

Es el mandato de Dios en la historia,

¡Vencer al opresor! Sublime tu gesta

¡Oh Madre Micaela!

Con tu martirio encendiste

La libertad en la América.

Los pueblos del Mundo

Te besan la frente,

Como José Gabriel eres tú

Eres lumen del Perú

 

ESTROFAS

 

I

 

Gloriosa historia de amor

Épica unión de valor,

Entre altas montañas

Y el río profundo,

Vuela enamorado

El cóndor altivo

A su flor escogida.

La flor de Amancay

Del valle florido.

¡Micaela Bastidas!

¡Y Túpac Amaru!

Raíces del Ande,

Símbolos eternos

¡Altura! ¡Grandeza!

¡Lucha! ¡Redención!

 

 II

Su herencia es nuestro lar

De milenario esplendor

Áureo y fecundo,

Laboriosa estirpe.

¡El suelo regado!

¡Con su sangre andina!

Para darnos por siempre

Un digno vivir

Fraterno y libre.

¡Honremos hermanos!

¡La cuna sagrada!

De nuestra ascendencia,

Del ruin tirano

Y el usurpador.